11.10.12

APERTURAS


Capitulo: buscando lo que quieres + Regla de los 3 segundos 

 


Hoy empieza en corrosivo una serie que se llama Los fundamentos de aperturas. Es una serie donde explicamos paso a paso un proceso de acercamiento, atracción y ligue. En esta serie tendrás un programa, paso a paso, para vencer las barreras y conocer diversas estrategias para tener éxito en tus citas y salidas, si vas a la calle, o si abordas un grupo. Manos a la obra.
Déjame preguntarte: ¿Qué mujer es la que buscas? Si no sabes lo que deseas muy seguramente no tendrás nada. O peor aún: te verás obligado a que otros factores decidan por ti, y me refiero a factores como la soledad, o la necesidad.
¿Quieres un plan de una noche? ¿Quieres una novia? ¿Estás pensando en encontrar esposa? ¿Quieres una morena, una rubia? ¿Te gustan flacas, caderonas? ¿Quieres una mujer que fuma? El asunto es: si sabes qué es lo que quieres te puedes disponer mejor para convertirte en el objeto del deseo de ese tipo de mujer. En primer lugar porque serás capaz de enfocarte y eliminar cualquier distracción, podrás empezar a ser selectivo y no simplemente, como muchos hombres necesitados, hacerle buena cara a lo primero que le aparece y le pone un poco de atención.
Por ejemplo, digamos que quieres una mujer candidata para ser tu esposa, ¿perderías tu tiempo, tu dinero y tu esfuerzo lanzándote sobre una mujer fiestera que sólo piensa en salir cada noche, vestirse sexy y que sólo está en su casa para bañarse y cambiarse la ropa? Seguramente no, ¿verdad? Por el contrario, buscarás una mujer que esté asentada, que ya haya pasado por esa etapa y esté pensando en estabilidad.
Una vez empieces a tener claro qué es lo que buscas, pregúntate en qué lugar puedes encontrar ese tipo de mujer. Esto es muy importante: diferentes lugares atraen diferentes tipos de mujeres. Dependiendo a dónde vayas encontrarás diferentes categorías de mujeres. Por ejemplo si buscas una mujer intelectual, aunque pudieras encontrarla en un club nocturno, sería más probable que no te distrajeras tanto en un museo, el café, una galería de arte, una reunión en tu facultad. No quiero decir que descartes a una mujer porque la conoces en el sitio equivocado, simplemente a dónde vayas enfócate.
El tiempo es oro, y no vale la pena gastarlo en lugares donde no vas a encontrar mujeres que te gustan. Seamos prácticos: No todos los tipos de mujeres son para ti, así como tú no eres el tipo ideal para todas las mujeres. Así que especialízate.
A continuación es importante que repases la manera en que te presentarás. Recuerda que dependiendo de la manera en que te presente atraerás cierto tipo de mujeres. Y acá no me refiero a si eres bien parecido o no lo eres tanto. Me refiero a que trabajes en las cosas que tienes BAJO CONTROL, es decir, tu vestuario, tus zapatos, tu peso, tu cabello y apariencia en general.
Imagina que te gustan las mujeres fiesteras, ¿irías tras de una mujer fiestera vistiendo una camisa a cuadros de manga corta, un chaleco de lana, unos pantalones de pinzas, unos mocasines, peinado con raya a la mitad y gafas? ¿Verdad que no? ¿Cierto que una mujer así saldría espantada ante un pretendiente semejante por más que diga que aplica los conocimientos que ha adquirido en corrosivo? No es un ejemplo más, lo he visto, he visto hombres ilusionados con mujeres fuera de su alcance, y te cuento: los polos opuestos se atraen, y las personas opuestas terminan siendo conocidos amigables. Deja de creer como piensa el sentido común. En cambio si fumas, tienes tatuajes, conoces de música electrónica, vistes con tenis viejos, jeans y camiseta, seguro estarás en el radar de esa misma mujer. Y tú, amigo del chalequito: búscate a una mujer de tu estilo, no pierdas más tú tiempo ni aumentes tu inmensa miopía.
Ahora que has pensado en una imagen empieza a cultivarla y a formar un estilo de vida de acuerdo a esa imagen. Por favor, no vayas en contra de tu naturaleza, si escuchas música clásica y ves cine arte francés no dejes de hacerlo, sigue cultivando tus cosas y tu mundo, simplemente desarrolla un estilo de vida que apasione a mujeres potenciales a participar y compartir en ese mundo que has creado. Se auténtico, pero a la vez, una persona que sea atractiva para el sexo opuesto. Si tienes hábitos o cosas que no resultan atractivas y son más bien excéntricas, por favor revísalas y empieza a trabajar en cambiar.
Ahora bien cuando sabes qué quieres, y te has dispuesto para atraer eso que quieres, es necesario trabajar en algo más: EL MIEDO AL ACERCAMIENTO.
He visto muchos hombres paralizados ante una mujer. No saben qué decir para empezar a interactuar con ella. Muchos de ellos trabajan en su mente, escuchando atentamente su miedo al rechazo. Por un momento sus mentes se convierten en una central de operaciones de miedos, recuerdos de experiencias pasadas y excusas.
Los maestros  tienen algo para eso. Se llama la regla de los tres segundos.
Esta regla dice que tienes tres segundos a partir del momento en que ves a una mujer y el momento de entrar en acción. Si dejas pasar más de tres segundos estás vencido, tu mente empezará a trabajar y a sabotear tus oportunidades de ser efectivo, de tener confianza y, sobre todo, no te dejará atreverte y dar el paso.
Seguro que has tenido diálogos mentales como este: “No tiene caso, obviamente ella no está interesada, debe tener novio, o debe esperar a hombres más apuestos que yo, mejor sigo sentado acá, no quiero hacer el ridículo.”
La regla de los tres segundos también es importante para las mujeres. Ellas tienen en su cabeza un radar que les ayuda a detectar cualquier hombre que las esté mirando, no importa si ese hombre está a sus espaldas o detrás de una pared. Si te demoras más de tres segundos pensando si deberías, si serás inoportuno… si… si…. Ella sentirá tu inseguridad o pensará que eres un pesado más que lleva mucho tiempo mirándola
La próxima vez que sientas que debes acercarse a una mujer, no le preguntes a tu mente por las cosas que podrían salir mal, sino por las cosas que podrían salir bien. Cuenta hasta tres y ve por ella. 
 Escrito A.Bonilla

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